Por Meryland Cuevas

Comienza el año 2012 y detrás de toda la algarabía propia de las celebraciones de año nuevo, y a pesar de todas las campañas publicitarias en contra de las balas al aire, vuelve nuevamente a empañarse la alegría de las familias puertorriqueñas con la tragedia y el dolor.

Una joven de 15 años con un futuro por delante, cae victima de una bala encontrada. Ayer comentaba con varias personas en un foro por Facebook sobre este tema y no faltaba el desborde de indignación ante tal atrocidad y falta de respeto por la vida.
Nos preguntábamos, que les pasa por la masa encefálica (porque realmente decirle cerebro, es implicar que de alguna manera lo utilizan para una de sus funciones principales, que es el razonamiento y el pensamiento), que les pasa a estos desgraciados desalmados cuando apuntan sus armas al aire y disparan a mansalva?  Será que ellos creen que la maldita bala se desintegrará en el espacio? O acaso, su despiadada capacidad no les da para pensar que las balas, realmente no son perdidas… 

O quizás digan, será que esta bala encontrará a uno de mis enemigos o al que me cae mal? Como decía Yolanda, otros foristas comentaban que “Todo aquel que disparó al aire es un asesino”.  

Yo pienso (porque, yo sí tengo cerebro), que estos individuos realmente no piensan en nada más que “en que se joda”, si realmente pensaran primero que nada no serían delincuentes.    
Comentaba Yolanda, que las campañas de publicidad solo sirven para engordar los bolsillos de los amigos y que el mensaje realmente no le llega a esos delincuentes o quizás, realmente no les importa.

El mundo esta plagado de muchos Hijos de Puta!, pero así de pendejos se ponen cuando el dolor y la tragedia les toca de cerca… Apuesto que todos esos que disparan balas al aire estarían bebiéndose las lágrimas y maldiciendo al cabrón que disparó al aire y le alojo una bala en el cerebro a una niña llamada Karla de 15 años con todo un futuro por delante y ahora se debate entre la vida y la muerte… si fuera familia de alguno de ellos. El problema de la humanidad es que la mayoría no conoce la empatía!, si todos tuviéramos la capacidad de identificarnos con el dolor ajeno, creo que las tasas del crimen bajarían.

Para mí, el que es malo, Hijo de Puta  y cabrón no deja de serlo por una campaña publicitaria,  la raíz del problema no es del gobierno, somos los ciudadanos, los padres, los maestros, los que tenemos la responsabilidad de cambiar las conciencias sembrando desde la infancia el respeto y los valores… 

De que valen las leyes (letra muerta) si a nadie le han enseñado a respetarlas?? Se las pasan por donde no les llega la luz del sol… podrán haber 3 millones de policías en la calle, 4 millones de leyes… y mientras sigamos criando escorias humanas, de nada valdrían! Es mi opinión muy personal claro está, pero creo que el problema social comienza por la falta de valores en el hogar.

A veces quisiera que cayera una bomba y explotara a Macondo! A ver si haciendo uno nuevo podríamos tener esperanzas.

Las balas no tienen ojos, no tienen cerebro, no tienen incrustada en su trayectoria las coordenadas hacia donde deben aterrizar, las balas disparadas por ley de gravedad volverán a bajar hacia la tierra, y en su bajada, vienen sin ruta, con fuerza a azotar lo que cojan por el medio, sea lo que sea, indiscriminadamente.

Las malditas balas que tiran al aire, mal llamadas, balas perdidas!, no son perdidas cuando aterrizan en el cráneo de un ser humano o en cualquier otra parte de su cuerpo. Son balas encontradas, encontradas fatídicamente entre el presente y el futuro de un ser humano con sueños y aspiraciones, encontradas entre la alegría y la tragedia de familias destrozadas por el pedazo de metal y pólvora.  Balas encontradas en medio de la algarabía que se convierten en símbolo de desdicha, tragedia y vidas tronchadas… Esas son las insignes balas que estos desgraciados tiran, como si fueran hechas de confeti, como si fueran a aterrizar en la luna.

Este pueblo no se arregla con campañas de publicidad que se tiran una vez al año, que la gente cambia la estación de radio y no la escucha, que la gente cambia de canal y pone la novela.  Debemos trabajar con el problema de raíz, en el hogar, ahí es donde comienzan a criarse los delincuentes, darle la responsabilidad a quien realmente la tiene, los padres… vamos a devolverle la autoridad a la familia, que si hay que darle una pela bien dada a un cabroncito en su ruta de crecimiento, pues que se la demos!, que los padres vuelvan a tener el control de sus hijos, y no el Departamento de la Familia que solo llega a intervenir cuando ya muchas veces no hay remedio.

A mi me criaron con respeto, me decían que yo hablaba cuando las gallinas mearan, no podía interrumpir conversaciones de adultos, no podía decir una mala palabra o me soplaban un pescozón que me dejaban sin dientes, a mi papá y mi mamá, les hablo con respeto, me enseñaron que los mayores se respetan, que no debo hacerle mal a nadie, que no debo robar, ni siquiera comerme un dulce en la tienda sin pagarlo, porque eso es robar, me enseñaron a no decir mentiras aunque sea para salvar mi propio pellejo, me enseñaron que siempre debo respetar a los demás de la misma manera que espero que otros me respeten, porque el respeto se gana con el ejemplo. 

No me dejaban andar choreta de party en party a cualquier hora, mientras me criaba, yo tenia que estar en mi casa, estudiando y pendiente a lo mio.  Nada de novios a los 15 años, ni fiestecitas, ni jangeos nocturnos… Todo a su tiempo y a su edad.  Me dieron permiso de trabajar a los 17 años y aprendí a ganarme el dinero honradamente.  Y creo que mis padres hicieron un buen trabajo, no fueron perfectos, nadie lo es, pero me hicieron una persona de bien y con valores. 

Mis maestros tenían autoridad para reprenderme, se acuerdan de los reglazos?? Ya eso no existe! Pero que tal aquellos que se ponían frescos en el salón, el maestro tenía la autoridad de darle su buen jalón de orejas, meterle un reglazo y mandarlo a arrodillarse en una esquina.  Ay! Cuando tu papá o tu mamá se enteraran de que te pusiste fresco en el salón de clases, que sabias que en la casa te esperaba otra paliza!

Y si, fue así, a veces  a fuerza de pescozones, chancletazos, correazos, castigos y jalones de oreja… no me morí, no me mutilaron, no me abusaron, me impartieron respeto! No estoy traumada, no estoy rabiosa con la vida, simplemente lo pensaba mil veces antes de hacer un poca vergüenza, porque sabia lo que me esperaba.  Pero estos muchachitos de hoy día, con tanto libertinaje no respetan a nadie, porque sus padres lamentablemente no se han ganado ese respeto, hay que tomar el control de la familia y enderezar a estos muchachos antes de que se acabe de joder de verdad este país.

Y no me lo tomen a mal, no es que yo piense que todo se resuelva  a golpes, también hay que educar a los hijos con el ejemplo,  tenemos que enseñarles el valor de la vida, de la moral, el respeto al prójimo, enseñar amor y sensibilizarlos, humanizarlos; pero definitivamente aquellos que fuimos criados en otras décadas, con otros patrones de respeto somos muy diferentes a los de ahora, los muchachitos se crían jugando con pistolas (para que le regalamos pistolas si hay tantos juguetes educativos???), se crían jugando Grand Theft Auto, Call of Duty, entre otros juegos de guerra y violencia.  Yo jugaba Gallaga en Atari y Pacman!  Y corriendo carritos con Super Mario.  Se crían mirando películas de violencia, el juego electrónico y la televisión  se ha convertido en el sustituto de la educación en el hogar.

Nuestros niños se están criando con la violencia como si fuera el pan nuestro de cada día, esto lo que crea es insensibilidad y falta de empatía.  Padres, tomemos el control de nuestros hijos, por su propio bien y por el bien del futuro, eso que ustedes siembran hoy en sus hijos, será lo que ellos hagan de si mismos mañana, a menos que usted quiera que su hijo sea un delincuente, entonces haga absolutamente nada.

ACERCA DE LA AUTORA:

Meryland Cuevas Meryland Cuevas es bloguera, madre, poeta, narradora, aficionada de las redes sociales y comprometida con el activismo por la justicia social y la igualdad de los seres humanos. Amante del arte en todas sus expresiones, le encanta viajar, la fotografía y la gastronomía. Sígueme en FACEBOOK y en TWITTER
Meryland Cuevas, is an Award-winning Latina Influencer, Content Creator, Brand Ambassador & Social Media Strategist. She is also a Certified Transformational & Assertiveness Coach, Public Speaker and Author. Let’s connect on Social Media, I promise you will always get good stuff from me.

“Dreams have no expiration date”

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