por Meryland Cuevas 


A veces pensamos que no existe esperanza para que las cosas mejoren en este mundo y en la sociedad donde vivimos, cuando solo nos enfocamos en lo negativo a nuestro alrededor, se nos hace a veces difícil de ver más allá de lo que realmente somos capaces de lograr, sin necesidad de gran esfuerzos.
Podemos imaginar que esas pequeñas acciones positivas que hacemos a diario, se convierten en lo que a mi me gusta llamar “olas”, si comparamos el efecto de estas acciones con las Olas del mar, podríamos visualizarlo desde otra perspectiva.   

Las olas comienzan en la superficie del mar y son una cadena de movimientos ondulados, causados por la fuerza del viento,  muchas veces recorren cientos de kilómetros antes de terminar o romper en la orilla, algunas olas son gigantescas, como los Tsunamis, otras son un poco menos grandes, como las que les encantan a los “surfers” y otras olas son muchísimo menos grandes, como las que vemos formarse a cada momento en la cercanía de la orilla, pero todas siguen siendo olas y consigo traen una cantidad determinada de fuerza. 

Hoy tuve uno de esos momentos, de los que yo les llamo “crear una ola” cuando estaba en una cita médica, fui a comprar algo de comer y la persona que estaba antes que yo en la fila, lo noté que estaba rebuscándose los bolsillos, sacó su cartera, y seguía buscando. El cajero solo lo miraba y yo esperaba pacientemente, hasta que lo oigo decir “no se donde puse el dinero, no tengo con que pagar la comida”, su cara cambió, se veía angustiado y  preocupado.
En ese momento, yo recordé que antes de llegar a la cita había sacado un poco de dinero extra del cajero automático, así que le dije al cajero “no se preocupe, yo se lo pago”, el señor estaba tan preocupado que ni cuenta se dio cuando le dije eso al cajero, el joven entonces le dijo al señor, “no se preocupe, la amiguita se lo va a pagar”.  El señor me miró con una cara de agradecimiento que se me hace difícil explicarles, simplemente me dijo “Gracias” y siguió su camino a la mesa con su bandeja y su almuerzo.


Quizás, si yo no hubiese tenido suficiente efectivo, pues no se lo hubiera podido pagar, pero el Universo tiene extrañas maneras de conspirar a favor de nosotros. Quizás, si hubiese sido otra persona la que estaba detrás del señor, con otra línea de pensamiento, hubiera dicho “ese no es mi problema” ese hombre se hubiera quedado sin comer, a lo mejor esa era su única comida del día.
Estoy segura que esa acción que yo hice, creo una “ola”, seguramente ese gesto, le hizo el día a ese señor, le devolvió un poco de esperanzas en la humanidad, porque quizás pensó, todavía hay personas de buen corazón, mas adelante tal vez, ese señor repague ese gesto, haciendo otra cosa buena por alguna otra persona.  Lo mismo con el cajero, seguro ese gesto le habrá hecho pensar en las cosas buenas que podría hacer por otros y así sucesivamente, la ola sigue corriendo.
¿Crees que tú puedes hacer la diferencia en tu día a día? Te voy a decir algunos ejemplos de como crear pequeñas olas que a lo mejor, sin tu darte cuenta, cambien el día o la vida de una persona y al final, ese pequeña ola, pueda convertirse en un Tsunami de bendición para ti y para otros.
En la carretera, cede el paso a los peatones.  Si alguien tiene la señal direccional encendida, permítele pasar.  Detente en el pare y deja pasar al que esta al otro lado de la carretera.  Cuando llegues a algún lugar, Saluda!  Una sonrisa y unos buenos días siempre es bien recibido.  Sujeta la puerta para la persona que viene detrás de ti.
Si a alguien se le cae algo, ayúdalo a recogerlo.  Si, ves que alguien deja caer algo y no se da cuenta, devuélveselo.  Si ves a una persona con cara de tristeza, sonríele!  Si estas en la tienda y alguien le hacen falta un poco de menudo para completar el pago y tú lo tienes, dáselo, etc.   Son tantas las cosas simples que podemos hacer, que enumerarlas todas seria imposible.
La amabilidad y la cortesía nunca están de más; son cosas tan simples que no requieren gran esfuerzo, pero sus resultados son importantes.  Con pequeños gestos de amabilidad, de simpatía, de honestidad, de interés por los demás y de empatía, realmente podremos lograr grandes cambios.
Ponlo a prueba!  Y veras los resultados… El que siempre tiene para dar, nunca dejara de tener, porque todo el que da desinteresadamente, también recibe mucho.  Ahora, tú decides cuantas “olas” vas a crear, te podrías sorprender hasta donde puede llegar el efecto de la misma.


– No olvides dejar tu comentario y seguirnos en Facebook y Twitter

MIRA UN EJEMPLO DE LO QUE UNA PEQUEÑA “OLA” PUEDE CREAR



SE PARTE DE LA DISCUSIÓN, SÍGUENOS AQUÍ

ACERCA DE LA AUTORA:

Meryland Cuevas Meryland Cuevas es Bloguera, Coach de Transformación Personal, Conferencista, Motivadora, Creadora de Contenido y reconocida Influyente en las redes sociales.  Comprometida con el activismo por la justicia social y la igualdad de los seres humanos. Amante del arte en todas sus expresiones, le encanta viajar, la fotografía y la gastronomía.  Sigue sus publicaciones en  FACEBOOK y en  TWITTER 
Let's stay in touch! Please like and follow me in these Social Networks. I hope you enjoy my posts and share them with your friends. Thank you
RSS
Follow by Email
Facebook
Facebook
Google+
Google+
http://otros20pesos.com/2012/01/20/con-pequenas-olas-de-bondad-podemos-cambiar-el-mundo/
Share
YouTube
YouTube
Pinterest
Pinterest
Instagram
Facebook Comments