Por Meryland Cuevas
Facebook sin duda se ha convertido en la red social por excelencia de nuestros tiempos, es  preferida por todo tipo de usuarios  desde los más jóvenes hasta los mayorcitos, compañías, agencias de gobierno, organizaciones e incluso  hasta las mascotas tienen sus propios perfiles en la red social. De hecho, es bastante común que cuando te encuentras un viejo amigo o  haces una nueva amistad le digas “Añádeme en tu Facebook”.
Definitivamente somos muchos (yo, incluida) que pasamos incalculables horas metidos en el mundo cibernético y sobre todo en Facebook.  Al principio, algunos solo nos conectábamos durante las horas de la noche luego de llegar de trabajar, pero desde que la aplicación ha estado disponible en su formato móvil, ahora Facebook es 24/7. 

Se le han atribuido una infinidad de problemas asociados al uso de esta plataforma social, desde divorcios, problemas de salud, desordenes sicológicos, problemas de comportamiento, entre muchos otros. Pero también, se ha convertido en una excelente herramienta para hacer llegar diferentes mensajes, se han unido las fronteras, tenemos acceso a las noticias de todo el mundo, nos reímos, lloramos, nos enojamos y estamos en constante contacto con las cosas que nos interesan.
Se han hecho muchas nuevas amistades, también nos hemos rencontrado con esos viejos amigos de la infancia y de la escuela, así como con familiares que se encuentran lejos. Utilizamos el Facebook para dejarle saber a nuestro grupo de amigos y muchas veces al mundo, como nos sentimos, nuestras opiniones, nuestras situaciones, alegrías y penas.
De tantas cosas negativas que he leído del uso del Facebook, la más que me molesta realmente es que se le atribuye el 20% de los divorcios en los Estados Unidos y también muchos rompimientos de relaciones de pareja.  Usted se preguntará ¿por qué me molesta? Les diré lo que pienso.
Creo que Facebook es una herramienta muy buena para todo buen propósito que usted la use, sea de publicidad, de difundir información, de mantener comunicación con otros, etc.  Pero realmente, ¿es la tecnología o la misma plataforma en la red social la culpable de los resultados del mal manejo  de sus usuarios?  La culpa realmente no es de Facebook, sino de nosotros los que mal utilizamos los recursos que pone a nuestra disposición.
Nosotros tenemos el control de lo que hacemos y de como reaccionamos a las cosas, si una persona le hace un acercamiento romántico o sexual a través de los medios electrónicos, a menos que usted esté dispuesto a seguirle el ofrecimiento, no debe ser causa de problemas, con decirle que No o sacarlo de su perfil, debería ser suficiente.  El verdadero problema está en nosotros mismos, especialmente aquellos que se dejan llevar o se aprovechan por la facilidad que les brinda la red para entablar conversaciones con personas que quizás en vivo y en directo, ni siquiera se atreverían a hablarle.
Igualmente, la accesibilidad que tenemos del medio, el cual podemos usar en todo momento y en cualquier lugar, si la persona le da la gana de pegar un cuerno no tiene ni que salir de su casa ni hablar por teléfono para dejarle saber a la otra persona de sus intensiones… Solo apretando un par de teclas y listo! Concretada la cita para la fechoría y tu pareja sentada a tu lado sin darse cuenta de tus andadas.
Lo mismo pasa con las personas que no se toman en consideración lo mucho que se puede afectar su imagen y su reputación publicando cosas innecesariamente, situaciones  personales que a nadie le importan o que realmente no son para publicarlas en la red, hay personas que usan el Facebook de desahogo, pero se olvidan de poner un limite.  Y después se quejan y se enojan si la gente anda hablando de ellos, cuando son ellos mismos los que se ponen a la disposición pública con sus propias acciones, en otras palabras, se ponen en “bandeja de plata” para que los pelen! 
Peores son los que sin medir las consecuencias de su lenguaje y actitudes comentan en foros públicos, despotricando su odio o su sentir de una manera escandalosa y vulgar, olvidando que Facebook es una de las herramientas que más utilizan hoy en día los empleadores para investigar a sus prospectos empleados e incluso a sus empleados.  No es sorprendente que despidan a una persona de su empleo por su mal comportamiento cibernético.
La cuestión de todo esto y mi punto para terminar,  es que no importa cual sea la red social del momento, sea Twitter, Myspace, Facebook o el reciente Google + o el próximo que venga,  siempre le achacaran miles de problemas, cuando en mi opinión, realmente el problema somos nosotros los usuarios, que hacemos de una herramienta que puede ser utilizada para muchas maneras de provecho y la convertimos en una amenaza para nosotros mismos en muchos sentidos.  Lo mismo pasa con las armas, quienes la hacen peligrosas son los que la usan! Así que mucho ojo con el uso que usted le da a sus redes sociales, no vaya a caer usted victima de su propia trampa.


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ACERCA DE LA AUTORA:

Meryland Cuevas Meryland Cuevas es bloguera, madre, poeta, narradora, aficionada de las redes sociales y comprometida con el activismo por la justicia social y la igualdad de los seres humanos. Amante del arte en todas sus expresiones, le encanta viajar, la fotografía y la gastronomía. Posee un bachillerato en Ciencias de Administración de Empresas así como estudios Graduados en Administración y Salud Pública. Sígueme en FACEBOOK y en TWITTER
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