Por Meryland Cuevas – otros20pesos.com
Las víctimas de violencia doméstica entre parejas del mismo sexo en la Isla, quedaron desprotegidas y excluidas de la Ley Número 54 en el año 2003, cuando el Tribunal Supremo de Puerto Rico, en el caso Pueblo de Puerto Rico V. Ruiz Martínez, dictara que estas no estaban explícitamente cobijadas bajo la ley. Ruiz Martínez, quien había agredido físicamente a su pareja homosexual en aquel entonces, quedó en libertad y sin ningún tipo de pena en su contra.”  (dialogodigital.com)
Si bien es una realidad que la violencia domestica afecta a todas las relaciones de pareja, lamentablemente los casos de violencia de pareja del mismo sexo en su mayoría no se reportan o no se trabajan como tal, no existen estadísticas sobre los mismos en el Departamento de la Policía de Puerto Rico. Asi que es imposible precisar cuantas personas sufren de este tipo de violencia en nuestra isla.  


estadisticas de la Policia de Puerto Rico sobre incidentes de violencia domestica para el 2011

 
En estos momentos están  en consideración las enmiendas a la ley 54 para que su lenguaje sea inclusivo y provea protección a todas las parejas independientemente de su composición y/o genero. 
Proyecto de la Cámara 488 (que busca enmendar la Ley 54):

Exposición de motivos:


v Brindar protección a todas las parejas, sin importar su estado marital, orientación sexual e identidad de género.

v En el caso “Pueblo de Puerto Rico v.s Leandro Ruiz Martínez”, el Tribunal Supremo decretó que la ley 54 no aplica a parejas del mismo sexo. Esto excluyó a la comunidad LGBTT de derechos reconocidos a otras personas.

Propone enmendar los siguientes artículos de la Ley 54:

v 3.1 maltrato

v 3.2 maltrato agravado

v 3.3 maltrato mediante amenaza

v 3.4 maltrato mediante restricción de la libertad

v 3.5 agresión sexual conyugal

En todas estas formas de maltrato se incluye la frase “sin importar estado marital, orientación sexual e identidad de género”.
Las ideologías y creencias religiosas han sido básicamente el punto de controversia cuando se trata de aprobar leyes que de alguna manera favorezcan a la comunidad LGBTT.  En materia legal, esto debe ser un asunto a considerarse con mucha seriedad, tomando en cuenta que el estado y la iglesia constitucionalmente deben estar separados.
No se puede legislar basándose en creencias religiosas, en especial cuando estas son excluyentes.  Hay que tomar en consideración que vivimos en una sociedad diversa, que las parejas del mismo sexo son una realidad y que no importan las creencias de los individuos, todos somos iguales ante la ley.   
También debemos tomar en consideración, que las creencias religiosas son individuales y todos tienen el derecho a creer y profesar la que entienda es conveniente.  No obstante,  el gobierno no debe imponer creencias sobre los ciudadanos, porque no todos los ciudadanos profesan las mismas religiones, de la misma manera que no todos siguen la misma ideología política.
Las personas LGBTT son parte integral de nuestra sociedad, son contribuyentes y constituyentes. También aportan al crecimiento económico del país y están sujetos a responderle al estado en el cumplimiento de las leyes.  Por lo tanto, excluirlos de decisiones legislativas y discriminarlos por razones religiosas es totalmente inaceptable.
Las personas LGBTT sufren la victimización en más de una ocasión cuando se trata de violencia domestica, comenzando con el victimario, luego la inacción y en algunos casos burla de las autoridades y también la falta de apoyo de la familia.  Muchos se sienten atrapados y no encuentran a donde recurrrir para ser protegidos. Lo cual incrementa el riesgo a su seguridad y su vida. 
Quisiera compartir con ustedes unos relatos desgarradores que nos contaron algunos lectores de nuestra publicación.  Estas historias son reales, vividas por personas lesbianas y homosexuales.  Es una triste realidad con la que día a día tenemos que vivir y es justo que se detenga de una buena vez.
Agradezco a estas personas por la valentía de contarle al mundo sus historias a través de nuestro foro.


Relatos de violencia domestica entre parejas del mismo sexo 
Anónima #1:
Conocí una chica y tuve una relación con ella que desde la fecha que nos conocimos hasta que no dejamos habían pasado unos 6 meses. Fue una relación difícil que se malogró. Yo la deje y 10 días después ella vino a mi casa a reclamarme, comenzamos a conversar y de momento sacó un arma y comenzó a dispararme, yo intenté escapar y ella seguía disparando.  Me pegó 6 tiros y me dejó por muerta.  Luego salió de mi casa y mató a mi mejor amigo.  Ella terminó suicidándose.
Los primeros años fueron particularmente difíciles pues estuve mucho tiempo tratando de concebir en mi mente el porqué de una decisión así.  Pero con el pasar del tiempo deje de buscar una explicación y sencillamente seguí con mi vida. 
Me gustaría que mi experiencia sirviera a otros que están pasando por momentos similares. 
Anónimo #2:
En el 1997 conocí en Arecibo a quien fuera mi pareja todo fue muy rápido y bonito al principio. Nos mudamos juntos después de dos meses, partimos a New York. Allá mi vida se convirtió en un infierno,  comenzó con maltrato verbal, se perdía y me  humillaba delante de quien fuera. Comenzó  un proceso de hostigamiento y chantaje, al nivel de que llamo a mi madre para contarle todo sobre mi y más. Me era infiel donde fuera con quien fuera.   
Me contagio  y después me acuso de haber sido yo, me desacredito en New York y Puerto Rico.  Perdí trabajos, se metía a los trabajos a gritarme, tuve que desterrarme a New York y perder  gran parte de mi vida lejos de mi familia por miedo a que ellos sufrieran por mi culpa.  No vi mis hermanos crecer, no vi sus bodas, muertes de familia, nacimientos de mis sobrinas, etc.   
En una ocasión fui de viaje y el me siguió, me puso el carro de frente y  me ataco. Pude ir al cuarte a hacer una querella, pero no pasó nada. Los  policías se mofaban en mi cara y riendo dijeron nosotros no bregamos con esas “paterias,  allá ustedes”.  Me fui humillado,  eso fue en el cuartel de Lares, Puerto Rico.  Luego se presentó en casa de mis padres formando un escándalo,  a los pocos días me fui a NY, donde me mantuve huyendo, pero las amenazas continuaban vía celular, email y con personas que el ponía a llamarme. 
Vino a NY y hacia lo mismo en mis trabajos, fue horrible y las golpizas que me daba eran increíbles, me amenazaba de muerte.  Todavía, después de tantos años  busca la manera de comunicarse y trata de que yo le reciba,  diciendo que  está arrepentido. 
Por esa razón jamás he podido llevar una relación,  me reúso a amar de nuevo. Le tengo temor a vivir lo mismo. He recibido ayuda psicológica pero el terror no se va.
Anónima #3
A los 19 años en mi primera experiencia lésbica, establecí una relación con una mujer de 34 años, me la presentaron unos amigos. Profesional siempre lucia cortes y educada. Luego de siete meses de salir y “conocernos” comencé a convivir con ella y su mamá.
 Fue ahí donde realmente empiezo a conocer quien realmente era y que había detrás de la persona educada y profesional. Ella y su mamá eran alcohólicas. Sus personalidades cambiaban bajo los efectos, fui maltratada en todos los aspectos, físico, mental, psicológicos y hasta sexual por mi pareja. 
En una ocasión hasta su mamá molesta porque se me quemaron unos tostones en la cocina espero que me acostara a dormir e intento prenderme en fuego, todo su apartamento fue pérdida total, yo gracias a Dios pude salir a tiempo. 
La historia es sumamente difícil. Para llegar al punto de como intervino la policía puedo decirte que en una ocasión si los llamé y el oficial que llego al caso aun viendo las condiciones tanto mía que no me cabía un golpe más y las de ella que no podía con su vida de tanto alcohol que tenía en la sangre se limitó a quedarse montado en su patrulla. Su mirada de desprecio por ser lesbiana me dolieron más que los golpes y las sangre que derramaba, le dijo a ella vete de aquí y evita problemas, esperó que se montara en su vehículo y se fuera. 
No hizo querella, no hizo nada. Como salí de esto? Voluntad propia. Ese mismo día fui al cuartel de Puerto Nuevo hablé con un agente que por una parte le agradezco, por otra pues No sé! Me aconsejo muy bonito me dijo que me fuera de su lado que corriera por mi vida que esa mujer me iba a matar. 
También en cierta ocasión recurrí al tribunal de Hato Rey y  la fiscal que vio mi caso me oriento que mi vida privada se iba a exponer en público. Yo le deje saber que eso no era problema que ya mis padres sabían que yo soy lesbiana que los demás lo supieran ya no me importaba, yo solo buscaba que alguien me socorriera. Aun así ella no quiso presentar mi caso ante un juez, si orientó a la otra parte que si volvía acercarse a mi le iba a ir mal. Eso la alejo un poco. 
Inmediatamente Seguí el consejo de aquel agente y Me fui sola a vivir sin nada ni un trapo que ponerme. Sin familia porque mis padres son de Ponce son pastores y me botaron de mi casa cuando confesé mi orientación sexual, conseguí un trabajito de limpieza fue lo primero que apareció y fue así como poco a poco pude a rastras levantarme. 
Cuando me fui sola a vivir no termino mi tormento se llenó de celos y hasta con un arma fue a buscarme al apartamento, entre esconderme, cambiar de teléfono, orar y orar y buscar siempre andar acompañada aunque la otra persona ni supiera por lo que yo estaba pasando fue como pude salir de la situación. A Dios gracias por el ángel que siempre acampa a mi lado.
Es necesario que la ley se expanda a todos los sectores no todos caemos en este tipo de situación por falta de amor propio caemos por falta de apoyo de la ley
Anónimo #4
Hace tres años tuve una situación bien fuerte con mi en aquel entonces pareja. Los celos eran exagerados y sin fundamento, al punto que visité psicólogo y hasta psiquiatra porque hasta miedo tenía a salir y mirar a la gente, porque a todas partes me seguía. 
Me llegó a pegar en varias ocasiones y una de esas solo porque me afeite todo el cuerpo (así de psycho estaba) Comprometió todas mis cuentas email, eBay, iTunes, Facebook… pasó un año para poder salir de todo el problema. 
Nunca se me pasó por la mente ir a la policía porque en aquel momento quién me podían ayudar en ese aspecto!? Quien único se podía ayudar era yo mismo. Pero fue fuerte.
Y estoy solo contando brevemente porque fue mucho más horrible! Ahora lo cuento sin problema, pero en un momento no quería ni hablar del asunto porque me daba mucha rabia conmigo mismo por dejarme controlar de esa forma.
Después de leer esto, crees que el gobierno debe tomar acción inmediata en atender el reclamo de la comunidad LGBTT y las enmiendas a la Ley 54? 

ACERCA DE LA AUTORA:

Meryland Cuevas Meryland Cuevas es bloguera, madre, poeta, narradora, aficionada de las redes sociales y comprometida con el activismo por la justicia social y la igualdad de los seres humanos. Amante del arte en todas sus expresiones, le encanta viajar, la fotografía y la gastronomía. Posee un bachillerato en Ciencias de Administración de Empresas así como estudios Graduados en Administración y Salud Pública. Sígueme en FACEBOOK y en TWITTER

Meryland Cuevas, is an Award-winning Latina Influencer, Content Creator, Brand Ambassador & Social Media Strategist. She is also a Certified Transformational & Assertiveness Coach, Public Speaker and Author. Let’s connect on Social Media, I promise you will always get good stuff from me.

“Dreams have no expiration date”

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